La situación de los humedales en España amenaza a los patos más comunes

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Foto: SEO/BirdLife. Pato colorado ©shutterstock_Eduardo Estellez

El declive de los patos más comunes alerta sobre el grave estado de conservación de los humedales en España. Con motivo del Día Mundial de los Humedales SEO/BirdLife presenta el informe Anátidas en declive. Hay ocho especies no catalogadas que han mostrado declive en sus poblaciones invernantes entre el año 2000 y 2023.

Con motivo del Día Mundial de los Humedales, que se celebra el lunes 2 de febrero, SEO/BirdLife ha presentado el informe Anátidas en declive. Las ocho especies no catalogadas que han mostrado declive en sus poblaciones invernantes entre el año 2000 y 2023.

Las especies amenazadas son: ánade azulón, ánade rabudo, ánsar común, cerceta común, pato colorado, porrón europeo, porrón moñudo y silbón europeo, que muestran descensos significativos y alertan sobre la situación de conservación de humedales clave como Doñana, el delta del Ebro y l’Albufera de Valencia.

Foto: SEO/BirdLife. Ansar común ©shutterstock_Richard Guijt Photography

SEO/BirdLife concluye que la especie para la que se ha observado un mayor declive en sus poblaciones invernantes ha sido el ánsar común, con un 11,4 % de descenso anual entre los años 2000 a 2023, seguido por el ánade rabudo, con un descenso poblacional del 4,9% en el mismo periodo. El porrón europeo y el porrón moñudo descienden un 1,6% y un 1,4% respectivamente, que es especialmente pronunciado en el delta del Ebro y l’Albufera. Así mismo, el silbón europeo registra un descenso anual del 2,9%, que podría estar motivado por factores climáticos a escala europea, especialmente la mayor disponibilidad de humedales sin hielo en el norte del continente, que determina la magnitud de la migración hacia el sur. 

El ánade azulón, a pesar de tratarse de una especie muy común y generalista, con una mayor capacidad de adaptación frente a los diferentes cambios ambientales, registra un descenso anual de un 2% anual entre el año 2000 y el 2023. 

Una de las especies que ha mostrado un menor declive ha sido la cerceta común, con un descenso poblacional de un 0,9% anual, gracias a su plasticidad ecológica y a su capacidad para aprovechar hábitats alterados o agrícolas cercanos a los humedales. En cualquier caso, esta especie parece encontrar en el Delta del Ebro y en l’Albufera unos de sus últimos refugios estables, gracias a una gestión activa de los niveles de agua y a la menor presión urbanística respecto a otros enclaves. 

Por el contrario, las poblaciones de pato colorado presentan un ligero descenso de un 0,6% anual que sugiere cierta estabilidad, pero precedido de descensos importantes en su población invernante si atendemos a un plazo temporal mayor y analizamos el periodo 1980-2023. Se trata de una especie con unos requerimientos exigentes, para la que la disponibilidad de agua y alimento se ha visto comprometida por la contaminación y por los cambios en el régimen hidrológico de los humedales en los que inverna. 

Cambio climático, mala gestión del agua y presión humana

Sefún SEO/BirdLife, el declive de las anátidas responde a una combinación de factores interrelacionados. Por un lado, se registran descensos generales de muchas poblaciones europeas, que también se reflejan en España. A ello se suman los efectos del cambio climático, con inviernos cada vez más suaves en el norte de Europa que alteran las rutas migratorias y reducen la llegada de aves a las zonas tradicionales de invernada del sur. 

Sin embargo, uno de los factores más determinantes es el estado de conservación de los humedales: la disponibilidad de agua, su calidad y el estado de la vegetación. La mala gestión hídrica, la agricultura intensiva e irresponsable, la contaminación, la transformación del hábitat y la pérdida de zonas inundables reducen drásticamente la capacidad de estos espacios para acoger aves acuáticas. A estas amenazas se suman la presión urbanística, cinegética y las molestias derivadas de un turismo y ocio mal regulados. 

Foto: SEO/BirdLife. Silbon_europeo_iStock-LizLeyden

Un sistema de alerta temprana para los humedales

En el informe Anátidas en declive. Las ocho especies no catalogadas, SEO/BirdLife también alerta sobre el estado de conservación de tres humedales clave para la conservación de estas especies y otras acuáticas. Doñana, delta del Ebro y l’Albufera de Valencia, se sitúan entre los cinco humedales más importantes para la invernada del grupo de las anátidas y las fochas, si se consideran los números totales de invernantes de todas las especies que se incluyen en el mismo. 

Doñana, a pesar de su reconocimiento internacional como Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad, se encuentra en una situación alarmante. La sobreexplotación de acuíferos para el regadío, junto a vertidos agrícolas y la transformación del paisaje, ha mermado significativamente la extensión y la calidad de sus lagunas temporales. Esta grave regresión ha motivado su inclusión en el Registro de Montreux. La situación actual supone una advertencia clara sobre la necesidad de reorientar las políticas de gestión del agua y de establecer mecanismos de restauración ecológica urgentes y sostenidos.

En el delta del Ebro, aunque mantiene una importante diversidad biológica y abundancia de aves acuáticas, las amenazas derivadas del cambio climático, la intrusión salina y la reducción del aporte sedimentario por la regulación de los ríos continúan alterando su equilibrio natural. La pérdida progresiva de superficie deltaica y el incremento del nivel del mar representan riesgos serios a medio plazo, que podrían comprometer el papel del Delta como principal área de invernada para decenas de miles de aves. 

Por último, l’Albufera de Valencia sigue padeciendo los efectos de una larga historia de contaminación eutrófica y presión urbanística. A pesar de las actuaciones de depuración y de recuperación parcial de las zonas de marjal, las filtraciones agrícolas, los residuos urbanos y la escasez de agua dulce comprometen su calidad ecológica. Las aves más sensibles a los cambios en la transparencia del agua o en la disponibilidad de macrófitos han visto reducidas sus posibilidades de asentamiento. Sin embargo, la recuperación de algunos sectores y el incremento de la sensibilización social dan motivos para un moderado optimismo. 

Proteger los humedales es proteger el equilibrio del planeta

Los humedales son ecosistemas fundamentales para el equilibrio ecológico y climático del planeta: regulan el ciclo del agua, almacenan carbono, amortiguan los efectos de fenómenos extremos y albergan una biodiversidad excepcional. El declive de especies tan comunes como los patos es un aviso temprano de que estos servicios ecosistémicos están en riesgo.

Como respuesta a esta situación SEO/BirdLife considera urgente  ”impulsar las actuaciones que prevé el Plan Estratégico de Humedales a 2030, poniendo especial énfasis en las que tienen que ver con la restauración, tanto de hábitats como de funciones y en el uso de soluciones basadas en la Naturaleza.

Por todo ello, en este Día Mundial de los Humedales 2026, SEO/BirdLife reclama “políticas ambiciosas de conservación, una gestión sostenible del agua y una protección efectiva de estos ecosistemas, porque cuidar de los humedales es cuidar de las aves… y de nuestro propio futuro”.

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