Citroën C15, la icónica furgoneta del mundo rural

Nació en 1984 y dejó de fabricarse en 2005. Todavía circulan muchas y su fama de irrompible, práctica y robusta no ha desaparecido.
El martes 3 de febrero, circulaba más bien lenta por la nacional 211 una furgoneta pequeña. Al volante un hombre ya mayor al igual que la acompañante. Adelanto porque no iría ni a 80kms/h. Unas horas más tarde, veo el mismo vehículo aparcado al lado de un supermercado; me acerco y observo que, por dentro, al igual que por fuera, está impoluto, limpio y sin un raspón.
No es lo frecuente, porque nuestra protagonista se ha utilizado mucho más como vehículo de carga que como turismo para pasajeros.
Unos años atrás, pastaba un rebaño entre unas lomas de las parameras molinesas cercanas a la carretera. Reduzco la velocidad al no venir ningún otro vehículo detrás y me fijo que las ovejas andan a más rapidez de lo habitual -se conoce que caminan hacia el redil, pues es ya tarde-, pero lo que más me sorprende es que dos o tres están pariendo andando y que el pastor no se ha dado cuenta de los partos.
Paro en un pequeño desvío, me dirijo con preocupación hacia el pastor andando rápido y cuando le comento lo que pasa me asegura con toda tranquilidad que ya ha avisado por el teléfono móvil al dueño para que venga a cargar a madres y crías hasta la nave. El ovejero, de origen magrebí, también me dice que muchas de las hembras van ligeras porque les esperan sus hijos, los corderillos, en la choza.
A los pocos minutos observo cómo una C15 campo a través va recogiendo el ganado atrasado. Circula sorteando piedras y aliagas con total soltura, casi como si fuese por un camino forestal. Y es que esta furgoneta ha sido una herramienta fundamental para el progreso del mundo rural.
Panaderos para llevar el pan y los dulces a esas pequeñas aldeas y pueblos medio aislados, agricultores para transportar pequeños aperos; autónomos del pequeño comercio, fontaneros, electricistas, vendedores ambulantes de frutas de temporada… En fin, todo un coche con fama de irrompible.
Algo de historia
Producida en la factoría de Vigo entre 1984 y 2005, la leyenda de la Citroën C15 sigue viva por su reputación bien ganada de vehículo comercial fiable y robusto, conquistando a toda una legión de seguidores, pues se llegaron a fabricar 1.181.407 unidades, todo un récord para una furgoneta.
Su peso máximo autorizado era de 1.500 kilos. Precisamente esas 1,5 toneladas dieron origen al apellido C15. Lo curioso es que, además de su portentosa robustez, también alcanzaba una velocidad importante para el tipo de vehículo: 140 kms/h.
En un principio solo montaba un motor propulsado por gasolina, pero al instalarla poco después un diesel, las ventas aumentaron de forma considerable. Ya se sabe que agricultores, ganaderos y autónomos siempre apostaron por los diesel.
Como curiosidad, este vehículo fue el primer eléctrico comercializado por la marca francesa, pero el excesivo peso de la batería y las dimensiones frenaron su comercialización.
Presencia viva
Lo bueno es que todavía existen bastantes unidades en circulación. El mismo día que me encontré a los dos ancianos con su C15 impecable pasaron cerca de mi otras dos. Una de ellas iba cargada con sacos de maíz y la otra no me fijé.
Ningún problema para rodar por los terrenos embarrados por las lluvias de estos días, pues esta increíble furgoneta con ruedas estrechas y con una altura al suelo considerable, sale casi siempre airosa de terrenos complicados que algún SUV de última gneración es incapaz de sortear.
Recuerdo cuando se pusieron de moda los SUV para asistir a cacerías, algunos de lujo con sus correspondientes neumáticos bastante anchos, equipados con tracción a las cuatro ruedas, cómo sus dueños sonrojaban al atascar, viendo como pasaba con toda facilidad y sin esfuerzo la C15. El poco peso jugaba a su favor, pero también su diseño en general, pues Citroën siempre apostó por la funcionalidad.
Esta furgoneta clásica sigue levantando pasiones entre sus miles de seguidores. Todavía se venden en el mercado de segunda mano a precios baratos, aunque quizás algo más altos que otros vehículos de similares características de otras marcas conocidas.
Aunque la joya de la icónica furgoneta se encuentra en la factoría de Vigo, ahora en manos del grupo Stellantis. Se trata de una unidad nueva, con solo 67 kilómetros y por la que algunos coleccionistas estarían dispuestos a pagar alrededor de 100.000 euros.
Foto destacada: Martin J. Gallego. Siempre enredando https://www.flickr.com/photos/magallen/35880904483
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