La partida de ajedrez más asombrosa se juega en el campo

El próximo día 20 de agosto la localidad de Hinojosa (Guadalajara) acoge la tercera edición de ajedrez con tractores. Un original torneo conocido ya en el ámbito internacional.
0
718
Partida de ajedrez con tractores, en Hinojosa (Guadalajara). Autor:


La partida se juega en campo abierto, el tablero es en un rastrojo de dos hectáreas y media, y las piezas, tractores y dos cosechadoras manejados con suma habilidad por los agricultores de la zona. No es ni más ni menos que un juego relajado, donde los tractores no cogen velocidades de más de 100 Km/h o los conductores muestran su destreza manejando la máquina con el remolque.

Y no, no se pretende emular a aquellos genios de los 70 del siglo pasado como el ruso Karpov o el americano Fischer que popularizaron el ajedrez; o como en la actualidad el noruego Carlsen, un genio de este sesudo juego tan recomendado por psicólogos y educadores.

Por iniciativa de Carlos Malo, coordinador e impulsor de esta original competición festiva, los agricultores quieren promocionar una comarca activa que ha colocado a Hinojosa en el mapa mundial. En las dos primeras ediciones varios países se hicieron eco de la partida de ajedrez más grande nunca vista.

El coronavirus la frenó, pero este año aparece en su tercera edición con más fuerza y ganas, pero como dice el amigo y gran periodista Antonio M. Yagüe en La Nueva Alcarria, “requiere apoyo social y sobre todo económico de ayuntamientos e instituciones mayores, empresas, y asociaciones de amigos y profesionales”.

Como asegura Yagüe, un pueblo de no más de 25 habitantes en invierno necesita una infraestructura para acoger al menos a dos mil personas sensibles al medio rural y al futuro de nuestra zona, que acudirán a Hinojosa”.

La hospitalidad para todo el mundo que quiera acudir a esta fiesta está más que garantizada, pues de todos es conocido lo bien que recibe la gente de esta comarca a los visitantes. De manera que seguro que nadie se sentirá extraño. Y una de las lecciones que deberíamos sacar de esta fiesta es que los agricultores no son esos tipos rudos que se manifiestan ante la subida de carburantes y fertilizantes; como se puede apreciar, saben divertirse y compartir momentos de felicidad con los demás.

A Carlos Malo le gustaría que esta tractorada en forma de torneo fuera itinerante y común por los diferentes pueblos de la zona. Su pretensión no puede ser más acertada.

Deja aquí tu comentario