De animales a personas

Desde tiempos ancestrales, los humanos, sintiéndose gobernadores de la naturaleza, han utilizado a los animales de diferentes maneras: bien como alimento, tareas de campo, guardianes, para el mero hecho de su contemplación… Y también para comparar atributos positivos y negativos de las personas con ellos.
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Como metáfora, refrán o fabula, el caso es aplicar cualidades buenas o malas de animales para que cuando queremos definir la forma de ser o el carácter de una persona no suene tan mal, aunque no siempre ocurre así.

De hecho, si nos dirigimos a una persona como “que animal eres”, ya le estamos diciendo que es un bestia o un bruto. Pero no todas son tan directas y explicitas.

A continuación, se recogen algunas expresiones de esta índole que usamos con frecuencia, en especial entre las personas de cierta edad, pues los jóvenes ya nos la utilizan ni en el ámbito rural ni en el urbano de las grandes ciudades. Algunas se están perdiendo.

Sentir mariposas en el estómago, que es lo mismo que esa sensación de nervios que se percibe cuando estás enamorado. Sobre todo, en la juventud.

Hablar como una cotorra. No hace falta mucha explicación sobre ese individuo que te atolondra la cabeza.

Estar en la edad del pavo. Se refiere a la adolescencia, cuando alguien está distraído y también se muestra rebelde.

Ser una gacela. Uno se muestra muy rápido en sus acciones.

Ser un tigre. Una persona fuerte y poderosa.

Ser una rata. Cuando un sujeto es tacaño y muy agarrado.

Tener cocodrilos o pirañas en el bolsillo. Igual significado que lo anterior.

Perro ladrador, poco mordedor. No hay que preocuparse de las amenazas ni de las bravatas de los bravucones. Son peores los que las matan callando.

Ser un gallina. Un insulto por el que te están llamando cobarde y asustadizo que tiene poca gracia y sienta bastante mal.

Eres como una mosca. Persona fastidiosa que no te deja en paz. Los menos finos añaden a la mosca el adjetivo de cojonera.

Vaya zángano. Persona aprovechada que no trabaja y vive del cuento.

Pájaro posado en la rama no tiene miedo a que se rompa. El pájaro confía en sus propias alas. Viene a decir que el ser humano tiene que tener más autoestima y sentirse más seguro de sus proyectos y su vida.

Menudo pájaro es ese. Persona espabilada con la que tienes que tener cierta preocupación por el engaño.

Esa mujer es como caballo. Expresión referente a una mujer alta y fuerte, grande. No siempre se dice como un halago. A veces ha derivado en caballuna.

Dar gato por liebre. Ser victima de una estafa.

Tragarse un sapo. Cuando has tenido mala suerte con algo y no te ha quedado más remedio que aguantarte.

Tener monos en la cara. Te sientes molesto(a) cuando alguien te mira con descaro.

Tener la mosca detrás de la oreja. Sospechar de algo aunque no se tenga la certeza del presentimiento.

A perro flaco, todo se le vuelven pulgas. Cuando las desgracias se multiplican en personas vulnerables. Este dicho habría que tenerlo muy en cuenta en estos momentos tan convulsos e insolidarios que vivimos.

Eres como una sabandija. Mala persona y escurridiza.

Ese tiene un elefante en la habitación. Cuando una persona tiene un problema grande y no quiere verlo ni afrontarlo.

Va tan descarriado como una oveja. Ir sin rumbo en la vida. Y tomar decisiones erróneas a pesar de que uno crea que son las correctas.

Estar como una cabra. Una persona se comporta de manera imprevisible y extraña.

La cabra siempre tira al monte. Por más que queramos cambiar siempre volvemos a nuestra forma de ser en la vida.

Ser un zorro viejo. Persona astuta que al final suele alcanzar sus objetivos.

Se defiende como gato panza arriba. Aquel que se defiende de manera agresiva. Muchas veces hemos visto cuando un gato está acorralado por un perro y se tumba panza arriba utilizando sus garras para hacer frente.

A cada cerdo le llega su San Martín. Cada uno recibe una respuesta por los actos cometidos a corto plazo a largo.

Ese lleva la carrera de la rata. Que no deja tiempo para la relajación o el disfrute.

Va como una liebre en celo. De carreras y saltos por todas partes. No permanece un minuto quieto.

Elefante blanco. Cuando nos referimos a una construcción enorme que es difícil de mantener o no está terminada.

Mirlo blanco. Personas raras y extrañas. Y también cuando alguien es formidable en algún aspecto.

Utilizamos también los animales sin ninguna intención, como por ejemplo cuando empleamos el cuello de cisne para definir un tipo de jersey. O cuando nos referimos a la expresión ojo de buey, una ventana redonda en los barcos y algunos edificios.

También para hablar de tiempo: cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo. Y cuando el grajo vuela a trompicones, hace un frío de coj….

Me dejo dos últimas con las que discrepo. Decimos que entra como un elefante en una cacharrería cuando el ser humano causa daños y perjuicios. Sin embargo, el elefante es un mamífero muy inteligente y con una gran sensibilidad para andar por todo tipo de terreno sin causar estragos.

Y la clásica, eres un burro. Tildando a una persona de tonta y bruta.

La realidad nos dice que este equino es bastante listo, aunque algunos machos sean un poco tercos. Desde hace mucho tiempo, este animal ha sido denostado.

Existen muchas más metáforas, refranes y dichos que poco a poco al no ser utilizados se están perdiendo. Pues intentemos que no sea sí. Pongamos el cascabel al gato y por donde vaya sonará.

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