Por qué Feijoo habla con las lechuzas

En la localidad de El Burgo de Osma, provincia de Soria, el presidente del Partido Popular aseguró hace unos días que había hablado con una lechuza. Mucha gente no le creyó, pero yo sí. He aquí los motivos.
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Las lechuzas son aves nocturnas residentes todo el año en España. Nada tienen que ver con esas inmigrantes como la cigüeña común que pasa aquí el verano atiborrándose de ranas de nuestros ríos y lagunas, de cangrejos americanos y esquilmando los vertederos. Al igual que, por ejemplo, ese Alimoche que, tras pasar el invierno en África, llega para comerse la carroña, mejor dicho, las brizas de la carroña que desperdician otros buitres más grandes como el leonado. Menuda cara dura tienen estas dos aves, entre otras, al aprovecharse de lo mucho o poco que tenemos.

Y es que Feijóo, impregnado seguro con las leyendas populares y con la naturaleza, encontró su oportunidad en tierras sorianas. Quizás haya descubierto cierto apego con la cazadora de la nocturnidad. Según los ornitólogos, las lechuzas manifiestan una gran variedad de vocalizaciones, a menudo chirriantes y estridentes, si bien el sonido más común escuchado es un siseo muy sonoro y metálico, que aumenta progresivamente en volumen y tono a medida que el ave lo emite. Además, es muy repetitiva.

Como depredadora generalista, su dieta se basa en la fauna local, aunque tiene preferencia por los micromamíferos, ratones, ratas, topillos y pequeñas aves, sin atreverse con piezas mayores. Una de las peculiaridades de esta rapaz nocturna es que su metabolismo le obliga a ingerir enormes cantidades de alimento, muy superiores a los que necesitan otros depredadores de similar tamaño.

Símbolo de clarividencia

Para los griegos antiguos era símbolo de clarividencia y brindaba al ser humano protección y ayuda en la oscuridad. Otras culturas eran más agoreras y veían en la lechuza un mandamiento siniestro. Para otros pueblos, ver una lechuza era un aviso para salir de la rutina; otros la consideraban fuente de sabiduría, inteligencia y conocimiento; así como signo de vigilancia ante posibles amenazas y peligros.

Como puede girar la cabeza hasta 270 grados, siempre está preparada para saber por donde le vienen los enemigos, como la poderosa águila real. Aunque a poco que se despiste no la verá venir y la destruirá. En la naturaleza hay ejemplos de lo mal que se llevan las aves rapaces diurnas con las nocturnas. En esta guerra rapaz tienen ventaja las de la noche, pues su vuelo es silencioso, debido a unas plumas especiales que la naturaleza les ha dado para acercarse a sus presas sin ser oídas.

Según otros, aporta también valor, fuerza, confianza y determinación. Así es que, con todos estos atributos, qué tiene de extraño que Feijóo hablara con ella en este bello pueblo castellano. Además, la pareja de lechuzas suele tener cinco polluelos. Es decir, familia numerosa que siempre o casi siempre alimenta la madre. El padre se limita a traer la comida al nido, como es costumbre todavía en bastantes hogares españoles.

Como Feijóo solo comentó en público que la lechuza le había dicho que el alcalde de El Burgo de Osma repetiría mandato en las próximas elecciones, desconozco si el político habló del tema de los okupas con tan sociable ave. Esta no se corta a la hora de escoger un hueco para su nido. Pajares abandonados, naves, graneros, agujeros en los árboles, campanarios sin campanas… son sus favoritos para anidar. Desconozco también si algún cura le ha quitado el nido de su ermita o iglesia.

No sé tampoco si tocaron el tema de los plaguicidas, utilizados por los agricultores, pues estos son capaces de hacer disminuir una parte importante de su dieta.

Buen ojo

Reconozco el buen criterio del político al haber escogido como interlocutora a la lechuza. Los humanos desde tiempos ancestrales siempre eligieron –como una especie de tótem- algunas aves tanto para lo bueno como para lo malo. El cuervo, por ejemplo, fue considerado como un pájaro de mal agüero, y eso que es una de las aves más inteligentes que existen.

También se consideraba que tenías mala suerte si veías de cerca un mirlo, cuando lo cierto es que, si aparece con frecuencia en el jardín, esto significa que goza de buena salud al tener el suelo muchas lombrices, uno de los alimentos favoritos de este pájaro tan común en los pueblos como en las ciudades. Está claro que lo negro no nos gusta y menos cuando se nos cruza… un gato.

Imagen destacada: https://s3.animalia.bio/animals/photos/full/original/-73a8507-barn-owl.webp

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