¿Se siente solo por el confinamiento? Llame a un pastor

Los pastores, a iniciativa de Interovic, ponen su experiencia de soledad a disposición de los que necesiten ser escuchados.
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Un pastor habla con su móvil en El Barraco (Ávila).

La emergencia sanitaria que ha provocado el coronavirus ha obligado a confinar a la población, elevando exponencialmente el número de personas que se han quedado aisladas, tanto en los domicilios habituales como en las residencias de ancianos como en los hospitales donde están ingresados los contagiados.

La Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino, Interovic, ha lanzado un proyecto para canalizar la voluntad de sus miembros (ganaderos, pastores e industrias cárnicas) para compartir aquello en lo que son expertos: lidiar con la soledad. Acostumbrados a pasar largas jornadas con la única compañía de sus perros y rebaños, jornadas que en el caso de la trashumancia pueden llegar a prolongarse durante meses, los pastores han desarrollado la capacidad de integrar el hecho de estar solo en su día a día. Una experiencia de mucho valor para aquellos a los que el ambiente solitario les puede llegar a amargar la existencia.

Sentir el sosiego del campo a través del teléfono

Gracias a la iniciativa “Compartiendo Soledad”, todo aquel que lo desee podrá marcar el teléfono 91 002 74 79 y pedir a la operadora que le pasen con cualquiera de los pastores voluntarios que se han prestado, de manera totalmente desinteresada, a colaborar con esta iniciativa.

Para aquellas personas que están obligadas a lidiar con la soledad marcada por el confinamiento, desde los mayores que viven en sus casas a los que ya no pueden ir a ver sus familiares o allegados, hasta los ingresados en centros hospitalarios o los que permanecen en las residencias de ancianos sin la posibilidad de poder recibir contactos del exterior. Todas esas personas pueden llegar a sentir algo de tranquilidad gracias a conversar con alguien tan acostumbrado a estar largas temporadas solo que ha hecho de ello su modo de vida.

Una mecánica sencilla para fomentar la participación

Compartiendo Soledad es en realidad una centralita donde, desde cualquier punto de España, se puede llamar, al coste habitual de una llamada a teléfono fijo. De lunes a viernes, y en un horario de nueve de la mañana a seis de la tarde, se coordina la implicación de los pastores voluntarios para que todos los que lo necesiten puedan conversar.

Gracias a esta iniciativa, las personas que lo demanden tendrán una nueva forma de abrir un paréntesis en su soledad. Compartir la individualidad con pastores que llevan años conviviendo con ella. Descolgar el teléfono y sentir los sonidos del campo, el aire entre los bosques, el balar de las ovejas, una sinfonía de cencerros.

Los que procedan de un pueblo podrán rememorar su origen rural, mientras que para los urbanitas supone una oportunidad de descubrir una realidad a menudo desconocida, como es la aquellos que caminan guiando a su rebaño.

Foto: Un pastor habla con su móvil, en El Barraco (Ávila). Autor: EDR.

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