No consultar al veterinario tiene consecuencias: 17 infectados por triquinosis tras una matanza

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En la industria cárnica, todos los animales son inspeccionados por expertos para evitar cualquier problema de salubridad.

Diecisiete miembros de una misma familia han pagado caro no consultar al veterinario tras una matanza casera en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real).

A pesar de que las estadísticas muestran que las matanzas caseras son cada vez más minoritarias, todavía miles de familias siguen reuniéndose cada año para cumplir un ritual ancestral: la matanza del cerdo. En la práctica totalidad de las matanzas, esta tradición se realiza sin problemas y bajo el control de un veterinario, que debe revisar unas muestras de carne antes de proceder a su consumo.

Sin embargo, una matanza realizada el pasado 8 de enero en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real) ha tenido graves consecuencias para una familia. Diecisiete personas se han visto afectadas por un brote de triquinosis –una enfermedad parasitaria que causa fiebre, dolores musculares y problemas intestinales-.

No consultar al veterinario tiene muchos riesgos

Según explicó a EFE el director general de Salud Pública y Consumo de Castilla-La Mancha, Manuel Tordera, la familia incumplió la normativa de la comunidad autónoma, pues no avisaron de la realización de la matanza al Ayuntamiento de su municipio, que es el encargado de dar a conocer qué veterinario puede prestar el servicio de controlar que la carne es apta para el consumo.

La familia, cuyos miembros han sido todos ya dados de alta, no ha sido sancionada, dado lo poco habitual de estos casos y a que las autoridades han tenido en cuenta las duras consecuencias que ha tenido no contar con un veterinario que comprobase el estado de salubridad de la carne.

Evitar siempre el consumo de carne de animales no inspeccionados por veterinarios

Como explican todos los expertos, las carnes de cerdo y de animales salvajes deben cocinarse completamente antes de su consumo. El congelamiento a temperaturas inferiores a -18 ºC. durante 3 o 4 semanas mata el organismo enquistado, excepto las cepas árticas de Trichinella nativa y de Trichinella britovi (esta última endémica en España), muy resistentes a la congelación. La esterilización con rayos gamma de los productos cárnicos mata al parásito y a sus quistes. Métodos como ahumar, secar y salar la carne no son suficientes para prevenir esta infección.

La triquinosis es una enfermedad parasitaria provocada por la invasión de las larvas de triquina en los músculos del organismo y que se caracteriza por fiebre alta, dolores musculares y vómitos o diarreas; afecta al hombre y a un gran número de animales mamíferos.

Las matanzas se están reduciendo considerablemente en Castilla-La Mancha. Según datos oficiales, de las 2.921 que se registraron en 2012 se pasó a 1.307 en 2018.

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