Manifestación en Madrid por la Huelga Mundial por el Clima. Foto: Twitter Ecologistas en Acción.

Huelga por el clima, también en el campo y por muchas razones

Miles de personas salieron ayer a las calles a pedir acciones frente al cambio climático. Estoy seguro de que muchos de ellos eran agricultores y ganaderos.
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“Los Agricultores y Ganaderos ayudan a enfriar el planeta”. Este eslogan que la Vía Campesina lanzó hace unos cuantos años, es de los que me parecen más acertados para introducir el debate de la agricultura y el cambio climático. Ayer, 27 de septiembre millones de personas de todo el mundo se manifestaron en favor del clima y recordando que “NO hay un Planeta B”. En más de 60 ciudades de toda España, centenares de miles de personas recorrieron las calles, y estoy seguro, que varios miles fueron agricultores, ganaderos y ganaderas, y vinieron de municipios rurales.

La transición ecológica es un reto impostergable. La transición justa y adecuada en cada sector será esencial para que el resultado sea efectivo. De esta manera, quiero centrarme en los focos y las oportunidades a tener en cuenta referidas al sector de la agricultura y la ganadería[1].

Por mucho que se quiera negar, el sector de la agricultura y la ganadería es responsable de una parte de este calentamiento, en concreto, y según informes oficiales, es responsable directo del 10,64% de las emisiones de GEI, aunque si a ello se le suma la energía indirecta procedente de la fabricación de los insumos directamente vinculados a la actividad, y la energía indirecta derivada sobre todo del transporte que mantienen un sistema alimentario kilométrico, nos plantamos casi en el 20% de las emisiones. La Unión Europea nos dice que el conjunto del sector agrario ha reducido entre 1990 y 2016 un 24% sus emisiones, pero, sin embargo, España es de los pocos países que las han incrementado nada menos que en un 6,5%.

La realidad es que el sector primario libera poco CO2, pero, sin embargo, libera mucho N2O (óxido nitroso) y CH4 (metano). Ambos gases tienen un enorme “Potencial de Calentamiento Global”[2]. Esto se concreta en que las emisiones de la ganadería duplican a las del sector agrícola, y, además, que las emisiones más importantes en la agricultura tienen que ver con el uso excesivo de fertilizantes. Es evidente que reducir las emisiones totales en estos dos gases es un objetivo general que cualquier ley de cambio climático deberá establecer.

Qué pueden aportar agricultores y ganaderos frente al cambio climático

Pero en el análisis también tenemos que poner oportunidades. En primer lugar. La agricultura, pero también la ganadería, y dependiendo cual sea el manejo, son considerados sumideros de carbono. Ya sabemos aquello de que las plantas captan CO2, fijan carbono al suelo y liberan oxígeno, y esto vale tanto para una plantación de kiwis, como para valorar una pradera natural con arbolado donde pasten las vacas. Por lo tanto, representa una enorme oportunidad, definir como objetivo general de la ley de cambio climático, aumentar los índices de captura de carbono, y en este objetivo de capturar carbono, el sector primario tiene mucho que ofrecer.

Hay un tercer elemento de la ecuación que suena a amenaza. Probablemente la agricultura y la ganadería sean los sectores más vulnerables al cambio climático. Las plagas, las temperaturas extremas, la falta de agua, la desertización, es decir, todos los efectos del cambio climático tendrán un impacto tremendo en el sector primario. Los agricultores y ganaderos van a tener que hacer un enorme esfuerzo en adaptarse para lograr sobrevivir.

Por si fuera poco, las emisiones de GEI del sector, son consideradas “emisiones biológicas” Es decir, su aumento o disminución depende de las prácticas y manejos en la explotación. Si pongo ejemplos concretos lo vamos a entender: el bajo laboreo, eliminar las quemas, cuidar los pastos permanentes, mantener la cubierta vegetal bajo los frutales, o introducir un cultivo entre los surcos del cultivo principal. Todas estas prácticas reducen emisiones, y/o aumentan la capacidad absorber CO2

Por último, si hay un sector que esté en mejores condiciones para transitar hacia un esquema de economía circular, este sin duda alguna es el sector agrario y ganadero. Pero la realidad es que hoy por hoy, tan solo el 6% de la energía utilizada en la agricultura y la ganadería procede de fuentes renovables, a pesar de tener un enorme potencial. Empecemos por lo sencillo, por ejemplo, la energía térmica en las explotaciones ganaderas a partir de la biodigestión.

Todo lo anterior nos debería llevar a considerar a los agricultores, agricultoras, ganaderos y ganaderas como parte de la solución y no del problema. Todo esto justificaría dar al sector una mayor importancia estratégica en la “Acción por el Clima” por sus enormes aportes potenciales en la lucha contra el cambio climático.

No podría terminar este artículo sin hacer una referencia a la Política Agrícola Común y a su futura reforma. La Acción por el Clima será uno de los grandes objetivos, y un porcentaje elevado del presupuesto deberá orientarse a ello. Sin embargo, aún está por ver si los reglamentos definitivos son valientes y afrontan el reto de forma clara y positiva hacia el sector. Los borradores que conocemos dejan más incertidumbres que otra cosa y el documento inicial que el Consejo de Ministros ha presentado al inicio de esta semana es devastador para las esperanzas.

En este contexto, cualquier administración agraria competente, desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, hasta las consejerías de agricultura de las comunidades autónomas, incluyendo otras niveles de la administración como diputaciones, consells o cabildos insulares, o comarcas, deberían empezar a incorporar con determinación, estrategias claras de transición ecológica, aprovechando todas las oportunidades que el propio sector ofrece porque, en serio, si hay alguien que todavía no lo sepa, NO hay Planeta B.


[1] La agricultura es uno de los sectores considerados difusos. Esto significa que no está sometido al régimen de mercado de derechos de emisión.

[2] El cálculo se efectúa para cada uno de los gases en su unidad específica (peso molecular) y se convierte en tn equivalentes de CO2 a través de parámetro de Potencial de Calentamiento Global. De esta forma, 1 tn de N2O equivale a 298 tn de CO2 y 1 tn de CH4, equivale a 25 tn de CO2

Foto destacada: Manifestación en Madrid por la Huelga Mundial por el Clima. Foto: Twitter Ecologistas en Acción.

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