Garzón culpa al sector agroalimentario de la mayor parte de la contaminación de España

El informe ‘Sostenibilidad del Consumo en España’ sitúa al sector agroalimentario como culpable de más del 52% del impacto ambiental, por delante de la movilidad o la vivienda.
0
376
Presentación del informe sobre la huella de consumo en España, del Ministerio de Consumo y el JRC. Foto: Ministerio de Consumo.

Foto: Presentación del informe sobre la huella de consumo en España, del Ministerio de Consumo y el JRC. Autor: Ministerio de Consumo.

El Ministerio de Consumo, junto al centro de investigación JRC, dependiente de la Comisión Europea, ha presentado la semana pasada un informe con impactantes conclusiones sobre la huella en el medio ambiente del consumo de los españoles. Según sus autores, es el sector agroalimentario el principal responsable de la contaminación en España (un 52,1%), muy por delante de la movilidad (17,1%) o la vivienda (16,2%).

El informe anima a reducir el consumo de productos cárnicos y lácteos, y aumentar el de cereales y legumbres, y apunta recomendaciones: reduciendo un 50% las carnes y los lácteos se reduciría el impacto ecológico de la alimentación en la capa de ozono en un 30% y el cambio climático en un 40%.

Metodología del estudio

En su presentación, el Ministerio de Consumo y el JRC destacaron que España se convierte en el primer país de la Unión Europea en analizar su huella de consumo, una metodología innovadora que pone en los consumidores el foco del impacto ambiental, y no tanto en los sectores productivos.

La huella de consumo se calcula en base a 16 indicadores de impacto ambiental ligados a un total de 164 productos representativos, agregados en torno a cinco grandes áreas: alimentación, movilidad, vivienda, bienes del hogar y electrodomésticos.

Para su cálculo, se cuantifican la intensidad del consumo de cada producto representativo y el impacto ambiental asociado al ciclo de vida del mismo, desde la extracción de materias primas a la gestión como residuos al final de su vida útil.

Según esta metodología, el sector de la alimentación genera el 52,1% del impacto ambiental de la huella de consumo de España. Además, de entre las 16 categorías de impactos analizados, la alimentación también es el principal vector en una gran mayoría de ellas. Sobre todo, en lo que se refiere a la eutrofización –exceso de nutrientes- terrestre (81,6%) y marina (79,6%), al agotamiento de la capa de ozono (79,6%) y los usos del suelo (76,7%).

El informe concluye que los “elevados impactos asociados a los alimentos se deben, fundamentalmente, al carácter altamente intensivo e industrial que presenta el sistema agropecuario, fuertemente dependiente del uso de recursos fósiles, de fertilizantes químicos y de grandes cantidades de agua».

Garzón frente al sector agroalimentario

Este informe elaborado por el Ministerio de Consumo supone un nuevo hito en las acciones que lleva desarrollando el departamento liderado por el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, centradas en el sector agroalimentario. Una estrategia que ha dado sus frutos en materia de relevancia mediática para este ministro, que ostenta una cartera con por otra parte no demasiadas competencias reales.

La mayoría de las organizaciones de agricultores y ganaderos han mostrado su malestar con las campañas de este ministerio, como aquella que comparaba un azucarillo con un cigarro o la que protagonizó apuntando en una entrevista en The Guardian a la mala calidad de la carne producida en macrogranjas, que daba continuidad a su campaña ‘Menos Carne, Más Vida’, o un recetario que no incluía ninguna receta con carne de vacuno, porcino, ovino-caprino o conejo.

Dichas campañas, lanzadas sin la colaboración del Ministerio de Agricultura, el competente en esta materia, lejos de los efectos reales que puedan tener en una sociedad infoxicada de mensajes de todo tipo, están causando un gran malestar en un sector agroalimentario. Un sector que por otra parte ha asumido con convencimiento los valores de los ODS de la Agenda 2030. De lo que sí sirven estas acciones, sin duda, es para dar combustible a la derecha política y mediática a la hora de atacar a un Gobierno que, sobre todo desde el Ministerio de Agricultura, está tratando de desarrollar una política profesional y seria en materia agroalimentaria.

Deja aquí tu comentario