Un paisaje típico balear, en la isla de Menorca.

Frente a la erosión: piedra seca

¿Merece la pena invertir en rehabilitar marges de piedra seca cuando hay tantas necesidades en el medio rural y en el sector agrario?
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La rehabilitación de “Marges de Pedra Seca”. Una actuación de política agraria en defensa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, la cultura pagesa, la lucha contra la erosión, la retención de agua y la conservación del paisaje y los sistemas agrarios territorializados.

En noviembre de 2018, el Comité de la UNESCO declaró el arte las “construcciones de piedra en seco”, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Una candidatura presentada conjuntamente por España, Grecia, Chipre, Francia, Croacia, Eslovenia, Italia y Suiza y que en España tiene su representación en numerosas Comunidades Autónomas, entre las que destaca sin duda, las Illes Balears.

Desde hace más de dos mil años, las piedras, colocadas por manos hábiles, apretadas sin argamasa y encajadas unas con otras gracias a su propio peso, son las protagonistas del esfuerzo de adaptación de las personas al medio que las acoge. Los antiguos cerros se convirtieron en paisajes antropizados mediante la proliferación de muros, bancales, escaleras y otras construcciones líticas que ganan terreno a pastos y campos, frenan la erosión sedimentaria y retienen la humedad de los suelos.

En las Illes Balears, los sistemas de bancales o “marges” son un elemento singular del paisaje agrario presente en todas las islas, siendo el elemento antrópico más característico de la Serra de Tramuntana, donde ocupa el 20% de toda la superficie de una Sierra también declarada Patrimonio de la Humanidad. Los “marges”, además, forman parte del patrimonio cultural y paisajístico de Baleares.

Un paisaje conformado por manos pagesas

Los marges cumplen una función ambiental fundamental en la conservación del suelo: estabilizan las laderas, controlando y reduciendo el efecto de la escorrentía. Por algo tienen su lugar destacado en el Inventario de tecnologías disponibles en España para la lucha contra la desertificación. El sistema agrario balear, el paisaje agrario, los ecosistemas baleares, no se pueden entender sin los “marges”. El paisaje de Baleares no se puede entender sin la acción de la pagesía a lo largo de la historia.

Estamos inmersos en la definición del próximo Plan Estratégico Nacional de la PAC y nos vamos acercando a la definición de las intervenciones territoriales. Estamos en el momento de repensar lo hecho hasta el momento para adentrarnos con valentía en una PAC que representa una nueva oportunidad para adecuar la principal de las políticas europeas a los retos y demandas de la sociedad. La Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación de las Illes Balears ha evaluado[1] el impacto de una medida que llevamos implementando desde hace pocos años con recursos propios procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible[2]. Se trata de una medida que llamamos de “conservación de paisaje agrario” y entre cuyas actuaciones se encuentra la rehabilitación de “marges de pedra seca”.

El Objetivo Específico Nº 5 de la Futura PAC pretende “Promover el desarrollo sostenible y la gestión eficiente de los recursos naturales, tales como el agua, el suelo y aire”. Tras el diagnóstico realizado entre el Ministerio de Agricultura y las CCAA, y la elaboración del preceptivo DAFO, se ha hecho el ejercicio de priorizar las necesidades de acuerdo a su importancia. Entre todas las necesidades señaladas, una de ellas se refiere a “Reducir la erosión y desertificación en las zonas agrícolas y forestales, así como los demás fenómenos de degradación de los suelos agrícolas”

Resultados sorprendentes

En este marco, la Consellería ha querido comprobar el impacto de la medida de rehabilitación de marges en la lucha contra la erosión. Los resultados han sido sorprendentes.

Para seguir comprendiendo la actuación, es necesario saber que el “bancal” o superficie de tierra cultivable que genera el “marge”, es una superficie de tierra creada artificialmente en forma de cuadrilátero alargado (bancal con talud natural) o de polígono (bancal con muro), que interrumpe la pendiente del terreno. La anchura del bancal viene condicionada por la naturaleza del suelo y subsuelo, la pendiente del terreno (a mayor pendiente menor ancho) y el tipo de cultivo a implantar. Por lo tanto, los bancales que forman los “marges” de alguna manera son una especie de cubos donde la tierra se deposita y retiene.

La evaluación de la medida ha mostrado que entre el año 2015 y 2019, se han tramitado 1.408 expedientes de rehabilitación de marges, en 64 municipios, lo que suponen 7.514 marges rehabilitados, o lo que es lo mismo, 128.329,82 m2 de pared de piedra seca rehabilitada con un presupuesto de 9.367.901,66€. Esto supone un coste de 73 €/m2. Por islas, Mallorca concentra 932 expedientes, seguido de Ibiza con 426 expedientes.

La medida ha tenido un especial impacto en la “Serra de la Tramuntana”. En los municipios que conforman esta emblemática zona de la Isla de Mallorca, se han ejecutado un total de 3.272 actuaciones, entre los cuales Sóller ha sido el municipio más beneficiado, con 552 actuaciones de 67 expedientes. La inversión total para la rehabilitación de ‘marges’ en la Serra ha sido de 3.035.143 euros.

En un análisis exhaustivo de las parcelas sobre las que se ha actuado, y utilizando diversos cálculos de volúmenes y superficies, se han aplicado los valores medios de pérdidas de suelo que apunta el Inventario Nacional de Erosión de Suelos a las superficies teóricas de los bancales, y el resultado ha sido que estábamos actuando sobre superficies con una erosión media superior a las 10 Tn/ha año y que con la medida implementada, la cantidad aproximada de suelo que se ha podido proteger contra la erosión gracias a los ‘marges’ restaurados se sitúa en torno a las 1.100 toneladas anuales, con una reducción contrastada del 54% de las pérdidas estimadas por el Inventario Nacional de Erosión de Suelos. Esto supone, haber protegido 947.846 m3 de suelo fértil.

En tiempos en los que se pone en cuestión cualquier medida que no se dirija directamente a la producción económica o el empleo. En tiempos en los que algunas instituciones y políticos piensan que es posible la reflexión, la acción y las actuaciones sobre los ecosistemas y el paisaje sin contar con el paisanaje, esta sencilla medida ha demostrado que la gente de campo de las Illes Balears, sabían perfectamente que esta medida era positiva y necesar


[1] La evaluación ha sido realizada por la Empresa Red2Red. El informe de evaluación de la medida describe la metodología utilizada y las fórmulas de cálculo, así como el contraste con las fuentes estadísticas nacionales del Inventario de Erosión de Suelos.

[2] El Impuesto de Turismo Sostenible es una Tasa regulada por la Ley 2/2016, de 30 de marzo, del impuesto sobre estancias turísticas en las Illes Balears y de medidas de impulso del turismo sostenible. Se aplica a la pernoctación turística. Lo pagan los turistas y el tipo depende de la categoría del hotel. La recaudación se destina a proyectos que redundan en la sostenibilidad de las Islas Baleares. El sector agrario, pesquero, o ganadero, se beneficia todos los años de proyectos del Fondo del ITS por considerar que su aporte a la gestión de los ecosistemas es fundamental.

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