“El pan que como”: Amar el cotidiano acto de comer

En estos días aciagos, en los que la renuncia y la restricción son la norma, podemos seguir encontrando placer en algo tan cotidiano como el comer. La última obra de Paloma Díaz-Mas es prepandémica, pero sus lecciones son hoy más útiles que nunca.
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El pan que como, de Paloma Díaz-Mas

¿Qué esconde un simple cocido? ¿De verdad es simple un cocido? ¿Cuántas personas pusieron lo mejor de sí, a lo largo de la Historia y en estos mismos días, para que yo pueda sentarme a la mesa a disfrutar este sabroso y nutritivo plato? La vorágine de la vida nos lleva a no ser conscientes de muchos de los actos que realizamos diariamente. Una inconsciencia más habitual de lo que debería en todo lo relativo al comer.

Es cierto. Hoy muchos se alimentan sin pensar, sin reflexionar acerca de lo que se están llevando a la boca. Una actitud irreflexiva que no suele traer buenos resultados, en ningún sentido. Como contrapunto, ciertas personas sufren trastornos alimenticios que pueden llegar a ser incluso patológicos. Personas que sufren comer, en lugar del placer razonable que puede y debe aportarnos la alimentación.

La obra ‘El pan que como’ (Paloma Díaz-Mas. Anagrama, 2020) es un ensayo. Un ensayo íntimo y personal, en el que la autora, experta en literatura española y sefardí, deja entrever sus costumbres, sus pasiones, sus miedos e incluso algunos de sus recuerdos más íntimos, como esa escena cuando, de joven, se acercaba a la bodeguilla del barrio a por un poco de vino a granel.

A lo largo de sus casi 300 páginas, que se devoran como la buena gastronomía, sin prisa pero sin pausa, y disfrutando cada bocado, Díaz-Mas analiza distintos aspectos de nuestra alimentación, ahondando en el cuándo y en el porqué de muchas cuestiones relacionadas con el comer. Con una estructura algo caótica o, más bien, caprichosa, el libro traslada al lector de anécdotas personales a hechos históricos, de fragmentos literarios a narraciones mitológicas, de la España sefardí y sus adafinas al día de hoy, cuando un cocido se puede hacer en apenas media hora.

Evolución cultural y tecnológica que marca nuestras vidas. También en el comer. Pero que no cambiará el necesario amor que debemos buscar por las cosas cotidianas, por la pequeña y la gran gastronomía, y por todos aquellos y aquellas que se esfuerzan cada día para darnos de comer (y de leer).

El pan que como, de Paloma Díaz-Mas, está publicado por Anagrama.

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