Ciudadanos conversan en una calle en Madrigal de las Altas Torres (Ávila). Foto: Joaquín Terán.

El desprecio por lo rural, cada día más evidente

Políticos, ecologistas, jueces, y grandes empresarios vienen demostrando que los pueblos y sus gentes les importan un pimiento. Nunca cuentan con ellos en decisiones que les atañen muy de cerca.
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Desde la montaña se ve que las víboras pequeñas aprovechan los últimos calores de este veranillo de San Miguel para salir por la tarde al asfalto de las carreteras, capaz de absorber los rayos y de conservar más tiempo la temperatura que les gusta a estos reptiles poco amigables si por un casual llegas a pasar muy cerca de ellos. Y lo peor es que si las pisas no sabes por dónde te van a salir, perdón, a morder ¡vamos! Como algunos de los que mandan y también dictan leyes.

Desde Aragoncillo (Guadalajara) hemos visto como numerosas aves: abejarucos, milanos negros, ruiseñores… ya han emigrado hacia sus cuarteles de invierno. Quizás solo queden por pasar dentro de quince o veinte días las clásicas formaciones en “V” de las chillonas y alborotadoras grullas desplazándose a dehesas extremeñas y andaluzas en busca de la nutritiva bellota.

Desde esta España rural, agreste y abandonada se aprecia con total claridad que a políticos, ecologistas, empresarios y todo tipo de fauna urbanita les importamos un pimiento. Desde esta España vacía estamos convencidos de que se seguirá vaciando, porque eso de la Agenda 2030 o de los fondos europeos para que muchos pueblos no se queden desiertos es una broma de mal gusto lanzada por los políticos. Los hechos me dan la razón al observar que unos y otros desprecian lo rural y lo que es peor, a sus gentes.

El lobo, especie no cinegética

Uno de los primeros zarpazos a los ganaderos de Galicia, Asturias ,Cantabria y Castilla y León, sobre todo, de este veranillo algo tormentoso y fructífero en setas por estos lugares, lo han dado desde el Ministerio para la Transición Ecológica al publicarse en el Boletín Oficial del Estado que el lobo dejaba de ser especie cazable al norte del río Duero, zona donde está establecida casi toda la población lobuna, sin contar su presencia casi testimonial en La Rioja, Madrid, Guadalajara y País Vasco. Pues bien, hasta la fecha la estrategia de cazar determinado número de ejemplares, según los planes técnicos de caza de las comunidades autónomas norteñas antes citadas se ha conseguido su recuperación, pues se calcula que en la actualidad abren sus fauces en España más de 2.500 ejemplares. Mientras que en Portugal, por ejemplo, se ha “superprotegido” desde hace años y no han conseguido aumentar ni estabilizar la población. Es más, este extraordinario cánido ha ido a menos.

Pero lo que me deja perplejo es que no se haya escuchado a los ganaderos representados por las asociaciones a la hora de tomar tan drástica decisión. O es que acaso alguno de los que han trabajado en este decreto se ha paseado por las zonas afectadas para escuchar sobre el terreno las opiniones de pastores de ovejas, cabras y vacas de extensivo o semiextensivo, acostumbrados a escuchar los aullidos loberos y en muchos casos a sufrir pérdidas en sus rebaños.

A grandes rasgos, la solución de la Administración central y ecologistas para que el lobo no mate el ganado pasa por electrificar vallados y hacerse con un buen número de mastines. Y si algún ejemplar o varios tienen querencia para atacar en un sitio, pues se eliminan y ya está. Con este nuevo método estoy convencido de que muchas personas de los pueblos afectados se van a sentir engañadas y heridas y aumentará el temido furtivismo.

Tal desprecio a los ganaderos entra en contradicción con las alabanzas que se les derrochan por seguir con el sacrificado pastoreo extensivo que limpia el monte de yerbajos y como consecuencia consiguen que se propaguen mucho menos los incendios. Además la carne de estos animales libres está mucho más rica que la estabulada y seguro que ha de ser más nutritiva al ingerir pastos naturales.

Para terminar con este desaguisado “Ribereño” conviene recordar que hasta la fecha cada una de las Comunidades loberas determinaba el número de ejemplares a cazar. Y que éstos eran subastados, llegándose a pagar entre 5.000 y 6.000 euros por lobo abatido, lo que en algunos pueblos representaba unos ingresos extras para los ayuntamientos y vecinos. No sé si esta es la mejor fórmula, pero al menos sí ha dado resultados en cuanto al control de la población.

Apoyo ecologista

Las asociaciones ecologistas que con tanto alborozo han recibido la noticia del lobo libre de los disparos parece que ni han pateado el norte de España ni han mirado al centro de Europa y así les va.

Desde hace muchos años, la mayoría de estas asociaciones se han dedicado a atacar y a denunciar a los cazadores en lugar de realizar campañas por las zonas rurales y por la ciudades explicando las bondades de lo que significa la defensa de la naturaleza en su más amplio sentido y a la vez la conservación de nuestra biodiversidad. Esa política de enfrentamiento les ha llevado a vivir a expensas de las subvenciones estatales, lo que les hace perder independencia y credibilidad y a espaldas de la gente.

Algunos de forma particular, afincados en los pueblos, han contribuido de manera notable a que conozcamos valoremos y defendamos nuestro entorno. Sin embargo, y a pesar de contar con excelentes profesionales en diferentes materias, las asociaciones ecologistas no han sabido llegar al corazón de buena parte de la población ni “vender” su mensaje. De manera que no les vendría mal que miraran a Centroeuropa, a Alemania en concreto y sus “verdes” en particular, aprendiesen y dejaran de aplaudir a los subvencionadores y machacar a los cazadores. Y, de paso, contrasten sus opiniones con las personas que viven en el campo, en las zonas rurales. Aunque solo sea para aprender, que falta les hace.

Recuerdo como si fuera hoy que cuando el movimiento ecologista en España era incipiente, una determinada asociación denunció a una marca de automóviles porque había patrocinado una guía de caminos para recorrer por la comunidad de Madrid en todoterreno o 4×4. Un jueves recibí una llamada por teléfono de uno de los empleados del departamento de prensa de la marca y me dijo que me cambiaba el coche que tenía reservado por otro porque ese fin de semana se celebraba un congreso de ecologistas en Extremadura y se habían cedido a parte de los participantes todas las unidades 4×4 disponibles. Al final, la guía se publicó y todos contentos. Creo que es un proverbio japonés el que dice algo así como: “si quieres vencer al enemigo, acuéstate con él”.

Espero que no se tome este comentario como una crueldad, pero seguro que los interesados saben quiénes son. Por otro lado, las asociaciones ecologistas no son tan pobretonas como antaño. Y es justo reconocerles que en ocasiones su labor ha servido para frenar a las grandes industrias contaminantes.

Ley de Bienestar Animal

Mientras que la luz de los días se acorta poco a poco, las mañanas refrescan de lo lindo y las ultimas aves ponen rumbo a sus destinos invernales, sobrevuela también la futura Ley de Bienestar Animal, cuyo borrador ya ha sido presentado por Sergio Antonio García Torres a unos cuantos escogidos que le aplaudieron con fervor, según me cuentan.

El escultor García Torres, actual director general de Bienestar Animal, no se puede quedar fuera del grupo de aprendices a políticos que a la hora de tratar cualquier asunto tampoco ha contado con los pueblerinos, en especial en lo referente a los animales de compañía y más concretamente a los perros. Es más, en ciertos ambientes animalistas que arropan a este político se considera que todo el que es de pueblo trata a los animales de compañía con brutalidad, algo lejos de la realidad.

La norma creará seis registros estatales: de animales de compañía, de núcleos zoológicos, de criadores, de inhabilitados para pertenencia de animales, profesionales del comportamiento animal y de entidades de protección animal.

Con respecto a los animales de compañía, la castración de éstos y el no poder criar de forma particular es una de las normas estrella del bienestar animal. Es decir, que si una persona tiene en su casa dos perros, por ejemplo, está obligada a castrarlos, antes se decía capar, y si quiere tener descendencia porque ese can le ha dado enormes satisfacciones no podrá hacerlo.

En estas páginas hemos tratado a los perros en diferentes artículos poniendo más énfasis en el egoísmo de los dueños por tener mascotas y en la obligación que tienen de conocer esa raza con sus virtudes y defectos y, sobre todo, con el deber de tenerlos en plena forma física y no como auténticas morsas. También hemos hecho hincapié sobre la convivencia dueño y mascota.

Mucho me temo que esta Ley va a traer enormes polémicas porque me resulta demasiado drástica y no se ha contado, por ejemplo, con los cazadores muy arraigados en el mundo rural. Excepto las rehalas utilizadas para la caza mayor y que están compuestas de bastantes perros bien cuidados, los perros de caza menor en su mayoría son mascotas que permanecen en casa todo el año. Además, si echamos cuentas de los días reales que se caza en esta modalidad no llegan ni a cuarenta. Si la caza se desveda a primeros de octubre y se veda a primeros de febrero y se suele salir con la escopeta al hombro el sábado o el domingo porque hay que trabajar, son cuatro meses a 5 fines de semana por mes, un total de 20 salidas que si contamos los días que llueve o nieva y los de Navidad, al final se quedan en menos, aunque si contamos los días de la media veda en verano quizás lleguemos a sumar 35 ó 40 días reales de caza.

Pero esos perros que tienen en casa los cazadores no difieren mucho en el trato a los de las ciudades. Bueno quizás sí, están mejor entrenados y disfrutan del campo, que es para lo que les mueve su instinto. Por tanto, señor García Torres, antes de castrar a estos animales y otras medidas para que se consiga “sacrificio cero” y “abandono cero”, como usted asegura, le recomiendo que exija un examen para aquellos que se vayan a hacer con una mascota para ver si están en condiciones de tenerla. Una prueba de conocimiento de la raza en concreto y su forma de cuidarla.

De otra manera logrará que muchos chicos que han mejorado su rendimiento en estudios al tener la responsabilidad de cuidar a su can se sientan frustrados y , de la misma forma, que los adultos ,cazadores o no, no entiendan por qué si tienen dos perros que les han dado enormes satisfacciones los tengan que castrar y no puedan cazar con ellos. Le aseguro que a pesar de la influencia de los radicales animalistas con los que se viene codeando los últimos años que los cazadores no muerden… ni sus perros. Eso sí para poder salir con la escopeta al hombro tienen que pasar un examen de conocimiento de las especies y del manejo de las armas.

Sí que habría que terminar con esas mafias que roban perros de caza, en especial galgos, y los venden a individuos de mala ralea y menos escrúpulos que luego los abandonan o los matan.

El juez no ve delito

De nuevo la justicia parece mirar hacia otro lado en otra zona rural. En este caso en la localidad de A Maruxaina de Cervo (Lugo) donde en unas fiestas varias mujeres fueron grabadas mientras orinaban en lugar escondido al no haber urinarios públicos, publicando más tarde estas grabaciones en páginas porno, algunas de pago. Pues bien el juez Pablo Muñoz Vázquez no ve delito en este hecho denigrante para la intimidad de la mujer. Y lo peor es que no es el primer juez que deja a la mujer desamparada ante los sinvergüenzas. Allá el. Quizás si los hechos se hubieran producido en una capital se lo hubiera pensado dos veces antes de tomar tal decisión… ¿o no?

Pallete nos sigue tomando el pelo

El presidente de Telefónica, Jose María-Alvarez-Pallete continúa ignorando a esa España rural vacía. Les cuento con brevedad: tras pelear desde el mes de junio con Movistar porque aunque tenemos desde hace poco fibra óptica en casa, en Aragoncillo, gracias a los fondos europeos, por lo que a esta multinacional no le ha costado ni un euro, proseguimos sin tener cobertura para el móvil dentro de casa, hecho probado por varios técnicos que la citada compañía ha enviado a casa, la última contestación para solucionar el problema es que nos cambiemos de operador, porque ellos no están dispuestos a arreglar el problema. Doy pistas, esta última llamada se produjo desde un teléfono de Zaragoza. ¿Acaso no es una tomadura de pelo que nos vengan a estas alturas con esta solución? Está claro que como van de sobrados su desprecio a lo rural llega a lo más alto. Y perdonen por contar mi penúltima batalla con este operador.

Foto: Ciudadanos conversan en una calle en Madrigal de las Altas Torres (Ávila). Foto: Joaquín Terán.

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