Vecinos de Almonacid del Marquesado, con los trajes típicos de su fiesta "La Endiablada". José María Moreno García. Creative Commons.

¿Cuál es el secreto de Almonacid del Marquesado para librarse del despoblamiento?

Este pueblo de Cuenca ha comenzado a crecer y solo es el principio. El municipio va a más y los vecinos están dispuestos a hacer historia e ir a contracorriente ¿Cuál es su secreto?
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Pocos visitantes de los de paso por este pueblo conquense, enclavado en la Mancha Alta, distante de Madrid 115 kilómetros y 85 de Cuenca, con un censo de 431 habitantes (INE. 2018), con cerros y lomas que lo alejan de las clásicas llanuras manchegas y a 895 metros sobre el nivel del mar, se pueden imaginar el milagro que ha comenzado a producirse en esta localidad dedicada antaño a la ganadería y, sobre todo a la agricultura.

Frente a la decadencia de algunos de los pueblos que lindan con su término municipal, como son: El Hito, Villarejo de Fuentes y la Puebla de Almenara; Almonacid comienza a parar esa hemorragia de despoblación desde los años 50.

“El secreto para que los jóvenes se hayan quedado en el pueblo no es ni más ni menos que nos dimos cuenta que donde mejor nos iba a ir la vida era aquí, más allá de la agricultura y la ganadería”, dice Álvaro Martínez, alcalde socialista los últimos 12 años, con tres mandatos a sus espaldas, más el cuarto que acaba de comenzar.

Un pueblo de emprendedores

“De aproximadamente la mitad de la población en edad de trabajar, un 20% son emprendedores y eso es mucho”, asegura el edil de 40 años. Y es que en esta localidad, conocida por La endiablada con motivo de las fiestas en honor a San Blas, se confeccionan bolsos de la marca Zubi, que se venden online por todos los países del mundo y con tienda física en Madrid.

Antonio, otro vecino avispado, distribuye online por toda Europa espirulina, esa alga, aunque en realidad es una bacteria, de la que todo el mundo habla por su alto contenido en proteínas. Y no se ha quedado aquí. El siguiente paso es vender además ajos negros, azafrán y otros productos de la tierra. Su valentía al dar este paso, en palabras del alcalde, es paralela a la facturación que ha alcanzado con la espirulina.

Dentro de pocos días se va a inaugurar una planta de residuos que va a dar trabajo a 30 ó 40 personas a corto plazo. “La planta -comenta el alcalde- solo es el embrión de lo que será un proyecto mucho más ambicioso, como el centro de investigación de energías renovables” .

Más niños en la escuela

De momento si ahora en la escuela hay nueve niños, pronto sumarán siete más, retoños de los trabajadores de la planta de reciclaje. “Lo mejor es que estos pequeños son hijos de descendientes del pueblo que han retornado y que tienen aquí sus raíces. Lo ideal sería que llegáramos a contar con 40 ó 50 niños. Eso garantizaría al menos dos generaciones más, prácticamente”, añade orgulloso el regidor. Y, concluye: “Tenemos que luchar porque la gente se entere de que en el pueblo se vive mejor que en las grandes ciudades. Todavía existe la creencia de que venir a trabajar aquí es como si uno no hubiera triunfado en la vida, es como hacerle de menos, como si fuera un ciudadano de segunda”.

Almonacid puede presumir de tener ciertos servicios de ciudades con mayor población. En la actualidad cuenta con supermercado, carnicería, pescadería, frutería, taller mecánico, cerrajerías, carpintería, clínica veterinaria, clínica dental, vivienda tutelada de mayores, casa rural, farmacia, restaurante, empresas de autobuses, de servicios agrícolas, cajas de ahorros, funeraria, asesoría fiscal y laboral, peluquería, mercadillo un día a la semana, banda y escuela de música, varias hermandades religiosas, cooperativas agrícolas, bares, discoteca, taller textil… Sin olvidar los servicios básicos como colegio, consultorio médico, biblioteca, centro de Internet, recogida de basuras…

Todavía la mayoría de los habitantes se dedica a labores agrícolas, pero no podemos aventurar a ciencia cierta el futuro de este pueblo de emprendedores, de maravillosos músicos y de gente de bien.

Se me olvidaba decir que este pueblo extraordinario vio nacer a mi madre felizmente hace 98 años.

Foto destacada: Vecinos de Almonacid del Marquesado, con los trajes típicos de su fiesta "La Endiablada". José María Moreno García. Creative Commons.

1 comment

  1. Avatar
    Fabiola 12 noviembre, 2019 at 09:20 Responder

    Buenos dias yo quiero ir a vivir al pueblo somos 6 mi padre de 89 años mis tres hijos de 7 años 3 años y 17 años mi esposo y yo pero quisiera saber si me empadronan si hay trabajo para mi espiso y para mi y si me alquilan piso sin nominas .Me gustaria una respuesta pronta gracias

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